Juan Antonio Muñiz

CALARIO

Dedicado a todos los hombres que dejaron su sudor y su sangre por un triste salario en el duro trabajo de los hornos de cal

Sudor de hombre

sobre la jara,

sudor y jara

bajo la piedra,

sudor y fuego

dentro del horno,

salario triste,

manos risueñas.

La cal morena

de piedra en polvo,

piedra con piedra,

pared y muro

levantan casas

sobre la tierra.

Se van los hombres,

las piedras quedan,

vuelve el silencio

a la ladera…

El horno frío,

su boca abierta

lanza a las nubes

vivos rumores

de historias muertas.

La escoria queda

como testigo

de un tiempo viejo

- sudor y hambre-

de cal morena.

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